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Qué comer con gastroenteritis

que comer con gastroenteritis

Todos la hemos pasado alguna vez. Esos días en los que el estómago no va del todo bien y tenemos que pasar más tiempo del debido en el baño a consecuencia de una diarrea, o en los que, incluso, los síntomas se agravan y comenzamos a vomitar cada vez que comemos sólido. No es una enfermedad extraña, puede estar causada por un virus, bacterias e incluso parásitos. Es una gastroenteritis.

El origen de este problema parte del intestino y las mucosas del estómago, se produce una inflamación en ambos, que impide que nuestro aparato digestivo funcione como es debido, provocando una irritación que nos acaba afectando a nivel alimenticio.

Sus síntomas más cotidianos son diarrea, dolor abdominal, vómitos, dolor de cabeza, fiebre y escalofríos.

Son jornadas en las que hay que mirar con mucho cuidado cada comida, siguiendo unas pautas bastante estrictas para volver a la normalidad cuanto antes. Si alguna vez te has enfrentado a ella y todavía no sabes bien cómo proceder, te vamos a echar un cable. Aquí vamos a explicar qué comer con gastroenteritis, como también cuáles son los alimentos que debes evitar a toda costa.

Alimentos que puedes comer con diarrea

Si repasamos los alimentos que puedes comer cuando tienes gastroenteritis, te darás cuenta de que todos ellos son los propios que encontramos al seguir una dieta blanda, y no te estarás equivocando. Esta dieta se construyó pensando en personas con problemas intestinales y, aunque puede ser útil para perder peso, su función principal es que el organismo vuelva a funcionar con normalidad y recuperemos los niveles óptimos de hidratación y de sales en el organismo.

Sabiendo eso, el primer elemento esencial de tu dieta en estos días que tengas problemas de intestino es el agua. Debes mantener tu organismo hidratado, sobre todo si la gastroenteritis te está provocando diarrea o vómitos. Deberás intentar rehidratarte de manera constante y a pequeños tragos, para que la asimilación sea más fácil, también es un buen tip es combinarla con suero, caldos o con bebidas isotónicas para acelerar tu recuperación.

En cuanto a la dieta, es fundamental en estos momentos delicados cuidarla y saber elegir bien lo que pones en tu plato.

La mejor opción para conseguir calorías que te ayuden a recuperarte la encontrarás en alimentos fáciles de digerir, astringentes, ricos en fibra soluble como arroz blanco, pan blanco, manzana cocida, patata cocida, zanahoria, membrillo, pescados blancos o pechuga de pollo… serán tus mayores aliados en estos momentos de debilidad. Sin condimentos ni salsas de ninguna clase.

El arroz cocido y el pollo a la plancha, con el mínimo aceite posible para que de verdad ayuden a frenar los síntomas, trata de repartir bien tus comidas en varias ingestas pequeñas a temperatura moderada y según veas que mejora la tolerancia podrán ser mayores.

Cuando la enfermedad haya mejorado levemente también podrás ir introduciendo a la dieta alimentos probióticos como yogures o kéfir, pero deberán tomarse de manera gradual y teniendo presente que es fundamental dejar descansar al intestino y estómago para que puedan recuperar su plasticidad y funciones normales.

Los plátanos y las manzanas seguramente sean también tus mejores amigos en estos primeros días de tu recuperación. Para el postre o la merienda, son perfectamente válidos para quienes tienen problemas de gastroenteritis. Hay que hacer especial mención a las manzanas (aunque opta por ellas cocidas o al horno), son fáciles de digerir y su alto índice de pectina ayuda a desinflamar las paredes intestinales.

Un último plato compatible con esta dieta blanda tan importante para curar la gastroenteritis cuanto antes es, sin duda alguna, la tortilla francesa. Se debe introducir cuando ya han pasado los síntomas más graves, como la diarrea o los vómitos, y en pequeñas cantidades. De esta forma, tu organismo se irá habituando de nuevo a ingerir platos más normales, lo que te ayudará a retomar tu dieta habitual sin miedo a que te pase factura.

Alimentos que no puedes comer

Viendo ya lo que se puede comer, vamos a lanzarnos a la otra cara de la moneda para repasar aquellos alimentos que son incompatibles con la gastroenteritis. Al tratarse de una dolencia que afecta al aparato digestivo y limita sus capacidades, es evidente que hay determinados productos que no pueden consumirse, y aquí vamos a repasar los más importantes.

En primer lugar deberás evitar alimentos altos en fibra insoluble como ciertas verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos o frutas cítricas o altas en fibra (de las que te hablaremos más adelante).

¿Por qué? Porque la fibra es la que se encarga de que el tránsito intestinal funcione mejor y, por lo tanto, se evite el estreñimiento, que es en parte lo que ahora no queremos para frenar una infección de este tipo. Definitivamente ahora no es el momento de aumentar la fibra en tu dieta, todo lo contrario debes elegir alimentos con poco residuo y fácilmente digeribles.

Otro consejo fundamental que te ayudará a acelerar la recuperación es que deberás evitar alimentos ricos en grasa, salsas, café, alcohol y también la leche con lactosa que puede ser perjudicial en estos momentos tan delicados para nuestro aparato digestivo.

En tercer lugar, hay que descartar toda clase de bollería y dulces. Todos los alimentos azucarados pueden ser especialmente irritantes en el caso de sufrir una gastroenteritis, de hecho, pueden prolongar sus síntomas y hacer que sea mucho más difícil acabar con ella.

Lo sentimos, pero esto también se extiende al chocolate. Por mucho que digan que una onza al día da alegría, y que puede ser un buen estimulante para levantar el estado de ánimo cuando no se tiene una buena jornada, hay que pensar en todo lo contrario cuando se tiene un problema intestinal. Debes intentar evitarlo también de tu dieta, por más que te guste.

Por supuesto, hay bastantes más alimentos a los que echar el ojo y tachar de la lista de tus comidas. Todo lo que sean productos fritos o empanados deben estar fuera, del mismo modo que cualquier clase de carne grasa, embutido o platos con mucho condimento o picante. Hay que buscar platos que sean ligeros y sencillos, que se puedan preparar a través del uso del vapor, de la cocción o, a lo sumo, a la plancha.

Y, por si pensabas lo contrario, también hay frutas que debes erradicar de tus comidas cuando tengas gastroenteritis. Nada de limones, naranjas o mandarinas que son ácidas y por tanto pueden irritar más el aparato digestivo. Tampoco las ciruelas o los kiwis, porque también hacen que el intestino funcione con más eficacia por ser altas en fibra y, por lo tanto, las visitas al baño sean más frecuentes, algo totalmente negativo en caso de tener este problema. De hecho, es aconsejable esperar a que pasen varios días tras superarlo para volver a tomar estas frutas.

En el caso de que vuelvas a caer y tengas gastroenteritis, recuerda que no es algo que se pueda solucionar de un plumazo. Necesitarás más de un día y, sobre todo, un poco de fuerza de voluntad para regular tus comidas e ingerir los alimentos adecuados para recuperarte cuanto antes.

¡Ánimo, paciencia y buenos alimentos!

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