Alimentos

¿Por qué es malo el azúcar?

Desde estudios engañosos hasta realidades casi inalcanzables, la verdad sobre el azúcar.

Es muy probable que, en los últimos años, hayas escuchado que el azúcar es malo para el organismo. ¿Tienes dudas?, vamos a ver por qué su consumo puede ser perjudicial. Desde Grep, como dietistas- nutricionistas, recomendamos ir reduciendo el azúcar añadido y educar poco a poco el paladar hasta eliminarlo de nuestra despensa y de nuestros platos.

Como dietistas- nutricionistas nunca recomedaremos el uso de azúcar, pero como personas que viven en el mundo real nuestra recomendación es que trates de limitar su consumo para ocasiones especiales, cuanto menos o más especiales sean mejor y si tienes la fortaleza mental para eliminarlo siempre, sin duda es lo mejor.

El azúcar y su alto consumo son uno de los mayores quebraderos de cabeza de los organismos de salud pública a nivel nacional y mundial. En España se triplica casi la cantidad recomendada de azúcar por la Organización Mundial de la Salud situándose su consumo en 71,5 gramos mientras que la ingesta recomendada por este organismo es de 25 gramos.

El azúcar nos ha acompañado en el carro de la compra desde nuestra infancia, y era común añadirlo tanto en los desayunos como en la elaboración de dulces. En la edad adulta es habitual que acompañase nuestros cafés y que las abuelas diesen buen uso de él cuando íbamos a visitarlas, sin embargo la ciencia nos indica que si queremos tener buena salud es mejor ir modificando estos hábitos.

El azúcar común o azúcar de mesa es este polvo blanco cristalizado y se trata de un disacárido o un endulzante natural que sólo aporta calorías vacías al organismo -399 kcal a los 100 gramos- que no nos aportan ni vitaminas ni minerales y altera nuestras hormonas -principalmente la insulina-.

Resulta ser una sustancia muy adictiva y bastante nociva para el cuerpo, sobre todo si se consume de manera habitual. También llamada sacarosa su fórmula química es C₁₂H₂₂O₁₁ y está constituida por dos moléculas, una de glucosa y otra de fructosa.

El problema es que hoy en día si eres consumidor de productos elaborados, procesados, ultraprocesados, zumos industriales, refrescos, salsas o precocinados estás consumiendo más azúcar de lo que imaginas y del recomendado de manera inconsciente.

El azúcar es un endulzante barato, con gran poder conservante, y con alto poder adictivo por lo que la industria alimentaria lo usa y camufla en las etiquetas bajo las siguientes denominaciones: sacarosa, fructosa, glucosa, dextrina, melaza, dextrosa, maltodextrina, maltosa, jarabe de arce, jarabe de malta, jarabe de mantequilla, jarabe de maiz, jugo de fruta concentrado, caramelo, melaza de arroz, jugo de caña, sólidos de glucosa, cristales de florida, miel, jarabe de… y otras muchas denominaciones.

Otro concepto que debemos tener claro es que hay que evitar alimentos que contengan azúcar pero no hidratos de carbono que nos aportan glucosa y nutrientes como los cereales integrales, legumbres, tubérculos, verduras y hortalizas. Ni se deben evitar las frutas que contienen fructosa de manera natural, todo lo contrario.

¿Por qué es malo el azúcar? Viendo la cantidad de informes que han aparecido en los últimos años atacando a algo que antes usábamos tanto, y que seguimos usando tanto; parece que haya una campaña en contra de esta sustancia, pero lo cierto es que hay razones para tildarla de poco saludable ya que sólo nos aporta hiperglucemias, ningún nutriente, muchas calorías y un alto poder adictivo.

Este exceso está vinculado a múltiples afecciones de salud, como obesidad, diabetes tipo 2 o enfermedades cardiovasculares que pueden reducir nuestra esperanza de vida considerablemente. Te vamos a contar todo lo que debes saber sobre el azúcar para que puedas entender mejor por qué cada vez se buscan más y más alternativas frente a su consumo.

El engaño sobre su consumo

En los años 60, la Universidad de Harvard publicó una colección de estudios en la que aseguraba que el azúcar no era una sustancia que causara daños en el organismo, más concretamente, que no favoreciera la aparición de enfermedades cardiovasculares. En estos informes, los especialistas de uno de los centros universitarios más famosos del mundo entero, cargaron contra las grasas y las señalaron como las máximas responsables de estos problemas.

Cifras, datos y casos supuestamente demostrados avalaban la información vertida por estos estudios. No obstante, fue en el año 2016, casi 60 años después de aquellas publicaciones, cuando la Universidad de California destapó la verdad sobre este caso: todo formaba parte de una estrategia comercial de las grandes azucareras de todo el mundo, que pagaron a varios de los científicos una suma que actualmente rondaría los 50.000 dólares (a cada uno), para tratar de dar una buena imagen a este producto.

¿El motivo? Estudios previos realizados en los años 50. Por aquel entonces, ya se comenzó a estudiar la influencia del azúcar en los problemas de corazón, alcanzando unas conclusiones que quedaron tapadas durante años, hasta que en el siglo XXI se ha “tirado de la manta” para demostrar que todo fue un engaño, un chantaje para evitar que toda una industria sufriera un impacto negativo.

A raíz de todo esto, diferentes organismos internacionales se han apresurado a hablar de cantidades y límites que se puedan mover dentro de los márgenes saludables. De esta forma, actualmente podemos saber cuál es la verdadera cantidad diaria recomendada de azúcar.

¿Cuál es la cantidad diaria recomendada?

Según indica la OMS (Organización Mundial de la Salud), tan solo el 5% de las calorías totales diarias puede provenir del azúcar. Lejos de ser una cifra inamovible, es un estándar bastante difícil de asumir si tenemos en cuenta los alimentos que solemos consumir a diario. Debido a esto, tan solo hay que mirar a Europa para encontrar la primera diferencia de criterio, la Unión Europea dicta que el porcentaje máximo ha de ser el 11%.

Tomando dicha cifra, hablamos de unos 50 gramos de azúcar diarios. ¿Suena a mucho? La media diaria en Occidente es de 90 gramos al día, ¡casi el doble! Nos falta mucho para llegar a unos índices que no sean peligrosos para nuestro cuerpo.

Porque sí, el azúcar puede ser bastante dañino no solo por cuestiones cardiovasculares, sino también por las bucodentales y otras tantas que afectan, de una forma u otra, a nuestro bienestar.

Las consecuencias negativas del consumo de azúcar

Aunque se considera como algo totalmente normal en cualquier dieta, hay una serie de consecuencias negativas ligadas al consumo del azúcar, como adelantábamos previamente. No es de extrañar que la OMS haya tomado medidas para advertir sobre sus peligros, ya que los efectos que puede causar, como veremos a continuación, son bastante negativos para nuestro organismo.

Aumento de peso

Generalmente, cualquier alimento que sea rico en azúcares es también rico en calorías y, además, tiene poca capacidad para saciar. Esto hace que las personas que los consuman necesiten comer más para quedar saciadas, lo que provoca una mayor ingesta de alimentos y, por ende, un mayor aporte calórico.

Aunque es cierto que hay otros factores que entran en juego en esto del aumento de peso, el efecto que tiene el azúcar sobre ello es incuestionable. Es un alimento que genera demasiadas calorías y que, además, se consume más de lo que se debería. Por tanto, acaba siendo una de las principales causas de la obesidad.

Diabetes

Tomar refrescos con gas, limonadas o bebidas energéticas de cualquier clase con frecuencia implica ingerir grandes cantidades de azúcar, ya que es una de las principales sustancias que se utilizan para dar sabor a este tipo de productos. Beberlos con cierta frecuencia, o incluso tomar al menos una lata de esta clase de bebidas al día, es algo que acaba llevando a la aparición de diabetes.

Así, el organismo comienza a necesitar más y más cantidades de insulina para poder transformar lo alimentos en energía, lo que acaba provocando un ciclo que propicia la presencia de esta enfermedad tan dañina.

Problemas de nutrición

Dada la alta cantidad de azúcares que se suelen consumir a diario, el aporte de estos a nivel calórico ocupa más del 11% recomendable por la Unión Europea. Al ocurrir esto, nuestro cuerpo no recibe las cantidades suficientes de otros nutrientes necesarios para llevar a cabo sus labores con normalidad.

El elevado consumo de azúcar causa problemas de nutrición, sobre todo por la falta de sustancias como el calcio, el hierro, las vitaminas A y C o el ácido fólico. Faltan los nutrientes más esenciales, y eso a la larga acaba pasando factura en cualquier organismo, por muy robusto que sea.

Deterioro de la salud bucodental

Los azúcares simples son el principal sustento de las bacterias que nacen en nuestra boca y atacan directamente a los dientes. De hecho, debido a estos, la aparición de caries en las diferentes piezas dentales es más que probable tanto por cómo se fomenta la presencia de estas bacterias como por cómo se ataca al esmalte dental.

Los monosacáridos, azúcares simples, no solo son el principal alimento de estos microorganismos que atacan a los dientes, también producen un ácido que merma las capacidades protectoras del esmalte dental y provoca que las piezas poco a poco vayan perdiendo su color blanco, como también que se vayan debilitando.

Aunque hemos destacado los más señalados, es innegable que hay otros muchos efectos negativos vinculados al consumo de azúcar. Sin ir más lejos, puede provocar problemas de hipertensión, insuficiencia renal, propiciar la aparición de alzhéimer y, también, detonar varias dolencias cardiovasculares.


Pese a que se sabe que el azúcar es malo y por qué, es una sustancia que encontramos en supermercados, grandes almacenes y también tiendas de barrio. Nos ha acompañado durante muchos años y ha resultado ser como un pequeño veneno blanco. Buscar alternativas mucho más saludables se ha convertido en la prioridad de muchos que buscan tener unos hábitos alimenticios que aporten beneficios a su organismo y puede que, ahora, tú también quieras explorar otras alternativas y sustitutos del azúcar.

También te puede interesar

Consigue tu análisis nutricional gratuito y comienza tu cambio de vida.