Consejos

Dieta para la menopausia

dieta menopausia

Durante la menopausia ocurren cambios que pueden generarse de manera espontánea, incluso antes de que aparezca como tal. Por eso en ocasiones existe la duda de si ya se ha iniciado la menopausia o no.

De cualquier forma, si empiezas a identificar varios de esos síntomas ellos a la vez, lo mejor es acudir a médico para cerciorarse que se trata de la menopausia y no de algún otra dolencia.

En caso de ser causados por la menopausia, debes empezar a considerar una dieta especial para ayudarte a lidiar con dichos cambios de la manera mas eficaz.

Los cambios que ocurren son principalmente los siguientes:

  • En la menstruación, tanto en su duración como en lo profusas que son. Incluso puede que algún mes no ocurra y al siguiente sí.
  • Sofocos durante el día, ya que la percepción de la temperatura se modifica entre ratos, con lapsos de calor intenso. También hay sudoración nocturna constante por la misma razón.
  • Insomnio, causado en parte por la sudoración nocturna, pero puede ocurrir aun sin que ésta esté presente.
  • Problemas para concentrarse en cualquier actividad.
  • La grasa corporal aumenta, sobre todo en las caderas y el vientre.
  • Dolores musculares y en los huesos.
  • Sequedad en la piel de todo el cuerpo. Esto incluso las cavidades nasales, la mucosa, e incluso los genitales.
  • El interés sexual suele reducirse, aunque en algunos casos es solo por poco tiempo.
  • El humor suele mantenerse cambiante. Puede haber lapsos de llantos injustificados, así como mal humor y dolores de cabeza.
  • Disminución del volumen capilar, caída del cabello y aumento del vello facial y corporal.

Consejos de alimentación durante la menopausia

Durante la menopausia se generan cambios hormonales y el cuerpo ralentiza el metabolismo, y comienza a guardar más grasa como medio de prevención natural para la vejez. Esto quiere decir que la grasa que se consume se almacena con más facilidad y se quema mucho mas difícilmente.

Por esto hay que tomar prevenciones en la alimentación para evitar que se sufra de un aumento de peso desmedido. Si se toman las precauciones debidas es posible mantener el peso deseado e incuso bajar, si es que se quiere.

Los consejos que a continuación te daré te ayudarán a conseguirlo sin que resulte un problema más del cual padecer, sino todo lo contrario.

Cuida tu desayuno

Debes empezar desde el momento en el que te despiertas. Sin importar el momento en que abres tus ojos, es importante que desayunes.

En el desayuno no debes de tomar zumos, al menos no si no comes alimentos con fibra. Esto debido a que la fructosa, o azúcar de las frutas, es absorbida con mas facilidad por el organismo sin fibra, y esto genera que se aumente la grasa corporal, ya que el azucar se convierte en grasa.

También debes incluir proteínas en cada desayuno, de cualquier tipo, las más recomendables son el queso, huevo, fiambres y embutidos.

Cocina simple

Lo simple suele ser amigo de lo sano si sabemos encaminarlo. Las recetas que incluyen preparaciones a la plancha, cocidas o incluso con alimentos crudos, son las más recomendables para que el cuerpo de una mujer que pasa por la menopausia sufra los menos cambios molestos posibles.

Trata que las proteínas sean preparadas sin grasa, o con la menor posible. En caso de necesitarla lo mejor es aplicar aceite de oliva. Por ende, debes alejarte de los fritos, empanados, potajes, guisos, y demás similares.

Si piensas que esto le restará sabor, puedes estar tranquila, puesto que condimentar con vinagre, especias, pimienta, limón, poca sal (o sal sin sodio), e incluso el mismo aceite de oliva siempre y cuando no esté caliente.

Trata de usar el aceite de oliva lo más que puedas, ya que cuenta con mucha vitamina E y esto ayuda a que se generen estrógenos.

Alimentos calientes

Los alimentos puedes hacer mucho más que nutrir tu cuerpo, y específicamente en la labor de reducir las grasas, hay algunos que pueden hacer que esto se estimule. Te hablo de los alimentos termogénicos, los cuales generan calor aun después de haber sido ingeridos.

De los existentes, los que más fácilmente pueden ser usados en recetas de forma convencional son el chile, jengibre, pimienta, canela y la cúrcuma. Si integras estos a tus recetas podrás gozar de ayuda extra para quemar grasa.

Apóyate en los caldos

Sí, los caldos pueden ser de mucha ayuda, y no solo cuando sientas que la gripe te ataca. Los caldos contienen evidentemente mucha agua y los nutrientes de los ingredientes con los que se preparen.

Te recomiendo que prepares caldos depurativos, sin grasa, con ingredientes que hagan que las toxinas de tu cuerpo se eliminen de tu organismo, como ajo, brócoli, cebolla, zanahoria, col y similares. De esta forma podrás preparar a tu cuerpo para absorber de manera más fácil los nutrientes del resto de tus comidas.

No abuses de las féculas

Son buenas, nutritivas, deliciosas, en fin, las puedes amar, pero no debes de comer más de un tipo a la vez. Esto debido a que pueden hacer que se aumente de peso más fácilmente, por su alto contenido glucémico y promueven que la insulina se libere.

Por si no lo tienes claro, las féculas son el arroz, pasta, pan, mijo, trigo y papas. Además, no debes de sumarlas son el maíz, remolacha, calabaza, o plátano.

Di no a la cafeína

Los estimulantes son terribles en esta etapa de tu vida. Lo siento, pero tanto el café, como el té deben de ser consumidos en muy pocas cantidades si deseas que el aumento de peso no llegue a tu vida. Y sí, la Coca Cola está incluida en la lista de prohibidos.

Esto debido a que estimulan la eliminación de la insulina, y por lo tanto el almacenamiento de la grasa en el organismo.

Puedes tomarlos en el desayuno siempre y cuando consumas alimentos altos en fibra. Si consumes versiones descafeinadas es posible que no te hagan el mismo daño.

Antioxidantes al máximo

Está claro que conforme avanza la vida es más recomendable consumir alimentos antioxidantes, que se encargan de atrasar los efectos que la vejez generan.

La lista es larga, y puedes incluirlos en cuantas comidas hagas. Los más recomendables son: Arándanos, cerezas, moras, fresas, frambuesas, té verde, frijoles, cacao, nueces, cacahuetes, almendras, avellanas, manzanas, lácteos y verduras de hojas verdes.

También te puede interesar

Consigue tu análisis nutricional gratuito y comienza tu cambio de vida.