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Dieta japonesa

comida japonesa

De Japón se dicen muchas cosas, pero la más recurrente es que su población parece no enfermar nunca. Los japoneses son conocidos por su cultura del trabajo, por su formalidad y por su longevidad y, si es cierto que los dos primeros puntos se deben a su forma de ser y a su ritmo de vida, el tercero se debe sobre todo a una cosa: su alimentación.

Sus hábitos alimenticios son muy diferentes a los de Occidente, tanto, que se han llegado a establecer una serie de pautas por las que se rigen, gracias a las cuales se ha dado forma a lo que se conoce como dieta japonesa. Un tipo de régimen alimentario por el que cada vez hay más curiosidad gracias a sus efectos y sus bondades.

Porque es algo que ayuda a controlar el peso y, sobre todo, a tener una vida mucho más saludable. No es una dieta milagro, puesto que no busca perder peso a un ritmo acelerado ni nada por el estilo, es una forma de comer que nace del desarrollo de toda una cultura y de una localización geográfica bastante peculiar.

¿Y en qué consiste? Aquí te lo vamos a explicar todo sobre la dieta japonesa. Vamos a darte las claves de sus efectos positivos, los alimentos que forman parte de ella y los que no, así como un menú de ejemplo con una serie de pautas de especial utilidad si quieres ponerte manos a la obra. Ve a por unos palillos y prepárate para tomar nota.

¿En qué consiste la dieta japonesa?

Es sabido que los japoneses logran alcanzar una longevidad realmente envidiable, y lo que es más importante, muchos de ellos tardan más en mostrar los signos del envejecimiento. La población nipona no recurre a productos como cremas ni lociones para conseguir esto, la clave está en la dieta japonesa, en la alimentación que mantienen a lo largo de toda su vida.

Se podría decir que hay varios puntos clave que componen esta dieta, y que son los que la hacen tan llamativa. Si quieres conocerlos, no te preocupes, porque te los vamos a explicar aquí.

Uno de los aspectos más importantes de esta dieta es que se controlan muchísimo las porciones a ingerir. Todos los platos suelen tener cantidades pequeñas y las comidas suelen repartirse a lo largo del día, a pesar de haber 3 principales (desayuno, almuerzo y cena). El promedio de sus platos más contundentes puede alcanzar las 300 calorías como máximo, en Occidente duplicamos la cifra.

Otro punto interesante es que al no comer con cubiertos, sino con palillos, su ritmo es más lento. Mastican con más calma e ingieren los alimentos pausadamente, de forma que el proceso digestivo se lleva a cabo con total normalidad y sin exceso de trabajo. Además de eso, mantener este ritmo al comer hace que sepan mejor cuándo están satisfechos y evitan el comer más de la cuenta. Lo habitual es que, al menos, se dediquen 20-30 minutos a cada comida.

Se hacen desayunos muy copiosos y cenas bastante ligeras, dejando para estas últimas la ingesta de pescado y de verduras. Además, es muy habitual ver que en Japón no se come nada a partir de las 4 de la tarde, o al menos no hasta que llega la hora de la cena. Del mismo modo, los postres son algo que no suele entrar en su menú.

Por último, pero no por ello menos importante, el té verde es una constante en cada comida que se ingiere. Siempre está acompañando para facilitar el proceso digestivo y facilitar la absorción de nutrientes. Junto a esto, también hay que decir que los snacks forman parte de su día a día, pero lo que se consumen son pequeños paquetes. En lugar de abrir una gran bolsa de patatas, sus bocaditos refinados llegan en pequeños paquetes, para evitar la tentación de comer más de la cuenta.

Alimentos incluidos en la dieta japonesa

Como habrás podido adivinar, el arroz es la base de la dieta japonesa, pero no es lo único. En Japón, es de lo más habitual que se tomen tanto este alimento como el pescado y las verduras, todos ellos siempre frescos, sin ninguna clase de procesado. Los alimentos precocinados no suelen formar parte de la dieta japonesa, dado que la población nipona tiende mucho a consumir el producto propio.

Junto a esto, las sustancias picantes como el wasabi son también una constante en el menú, ya que tienen un alto poder bactericida y evitan la aparición de enfermedades. Las proteínas que introducen en el organismo son, en su mayoría, de origen vegetal, aunque también se suele consumir alguna que otra pieza de carne.

Las frutas, los fideos, la soja, el tofu o el mijo son otros de los puntos clave de cualquier dieta nipona. Además de todo esto, un elemento que nunca falta en este régimen es el té verde. Sus propiedades y sus bondades han hecho que sea una constante en la alimentación de los japoneses, hasta el punto de acompañar a todas y cada una de las comidas que realizan.

Alimentos no incluidos

Los alimentos que no se incluyen en esta dieta son los lácteos y la carne, aunque está sí está presente, aunque en muy pequeñas cantidades. Si pensamos en la dieta occidental, lo cierto es que estos dos tipos de alimentos son los que aportan más calorías en nuestro menú diario, y los nipones no suelen presentar problemas de obesidad precisamente.

Evitan muchísimo las grasas, por eso evitan que la leche aparezca en su rutina alimenticia. Es cierto que puede haber algún producto que contenga lácteos y que, por supuesto, también hay carnes que se consumen en el país. Pero la presencia de ambos tipos es bastante reducida, tanto, que casi se podría considerar como inexistente en una dieta tradicional japonesa. Las verduras y el pescado son las que más predominan aquí, junto con los hidratos de carbono que aporta el arroz, sea o no integral.

Menú de una dieta japonesa

A continuación te vamos a proporcionar un menú de ejemplo de dieta japonesa. Con todos los alimentos que hemos listado en el apartado anterior puedes tener una muy buena referencia para construir el tuyo, pero aquí vamos a ponértelo un poco más fácil con esta pequeña guía.

Antes de entrar en materia, debemos explicarte algo. Los japoneses están acostumbrados a repartir los alimentos a lo largo del día, de forma que realiza un total de entre 5 y 7 comidas diarias, aunque todas ellas en pequeñas cantidades. Además de eso, consumir unos dos litros de agua al día es una de las pautas obligatorias si quieres seguir este régimen alimenticio adecuadamente.

Dadas estas pequeñas pautas, procedemos a ponerte nuestro menú de ejemplo de dieta japonesa. ¡Esperamos que te resulte de utilidad para mejorar tu alimentación y tu salud!

Desayuno japones

Para desayunar, puedes optar por tomar una rebanada de pan de centeno o, en su defecto, un bol de arroz integral, cualquiera de ellos acompañado de una pequeña porción de queso fresco, una pieza de naranja y té verde.

Es mejor descartar el pan y lanzarse directamente a por el arroz, por lo que ya hemos explicado previamente, aunque también es buena idea tomar una taza con caldo de miso sin nada más. Es un plato bastante completo y alimenta muy bien a primera hora del día.

Almuerzo japones

Para el almuerzo puedes optar por tomar una buena ración de sushi con un poco de salsa de soja para potenciar su factor nutritivo y para mejorar su sabor. Es buena idea acompañar esta comida con una pequeña taza de fideos y setas y tomar de postre una taza de té verde o una pieza de fruta.

Además de la salsa de soja, no es mala idea añadir un poco de wasabi para introducir más contundencia en el plato, sobre todo si te gustan los sabores fuertes, aunque ha quedado demostrado que el consumo de esta sustancia también es bueno para el organismo, si se hace en pequeñas cantidades, por lo que tomarla es una buena forma de potenciar las bondades de este régimen.

Cena japonesa

La cena es tanto o más importante que el resto de comidas en esta dieta. Tras ir dosificando a lo largo del día, aquí puedes centrarte en consumir todos los alimentos que explicamos. Es la última comida de la jornada, por lo que no vas a tener que repartir nada más para el resto de horas.

Una muy buena opción es tomar un surtido de sashimi, que no es más que una mezcla de diferentes tipos de pescado, junto con un poco de wasabi y salsa de soja, como ya hemos explicado para el almuerzo. Tras esto, un poco de naranja como postre y una taza de té verde pueden ser la combinación idónea.
También puedes cambiar el sashimi por un bol de arroz integral junto con un poco de pepino, y repetir tanto el postre como la taza. Ambas combinaciones son buenas y te van a servir mucho para tener unas cenas variadas y bien nutritivas.

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