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Dieta de la manzana: cómo funciona

dieta de la manzana

Desde Grep no recomendamos esta dieta, pero estamos al día de todo lo que pulula por internet y te damos la información que andas buscando.

Los defensores de la dieta de la manzana, dicen que sirve para perder peso, o para regular un poco el organismo tras unos días de mucho descontrol con las comidas. Una rutina alimenticia bastante estricta y desequilibrada, poco habitual pero está de moda y tiene en esta fruta a su única y gran protagonista.

Para nosotros es una dieta milagro, con todo lo negativo que esto conlleva; para otros tantos, una buena forma de perder peso en poco tiempo. Sea como fuere, es una dieta bastante llamativa, como también una con la que deberás tener precaución para no tener problemas.

Si tienes curiosidad por conocerla a fondo, aquí te explicamos en qué consiste la dieta de la manzana y, además, te damos un par de menús de ejemplo para que puedas verla en detalle.

¿En qué consiste la dieta de la manzana?

La dieta de la manzana se centra en hacer honor a su nombre. Es un régimen alimenticio que se enmarca dentro de lo que se conoce como “dieta de choque”, es decir, propone un plan de comidas especialmente agresivo con el fin de depurar el organismo y, sobre todo, perder peso en poco tiempo.

Esta premisa suele estar vinculada al temido efecto rebote, ya que el organismo, una vez se superan los días en los que se lleva a cabo, necesita una buena cantidad de calorías, provocando que se vuelva a ingerir más de la cuenta y que el peso perdido se recupere, además de ganar más.

Debido a esto, lo que se hace con la dieta de la manzana es sencillo. Durante unos días se sigue su plan más agresivo, reduciendo cualquier clase de comida a la manzana. No hay otros alimentos que sean válidos. Tanto desayunos, como almuerzos, meriendas o cenas deben consistir en comer una pieza, o varias de esta fruta; aunque en ocasiones sí es posible introducir alguna clase de ensalada o algún alimento muy ligero.

Es algo a lo que se recurre cuando se busca perder peso rápidamente, por lo que ningún experto en nutrición recomienda este tipo de dietas para evitar que el organismo se resienta.

Los defensores de estas dietas pueden dar las pautas adecuadas para que no haya problemas por falta de nutrientes al seguir esta dieta, como también dar algunos consejos para efectuarla debidamente -aunque nosotros no la vemos indicada aunque se lleve a cabo un corto periodo de tiempo-.

Es muy importante tener en cuenta que es una dieta que se centra solo en un tipo de alimento, por lo que tiene serios riesgos si se prolonga demasiado. Por lo general, solo se prolonga durante una semana, aunque puede durar hasta dos: una primera intensiva y una segunda de desintoxicación para volver a seguir una alimentación normal y recuperar la estabilidad.

Otra cosa que dicen los que la defienden es que debe acompañarse de deporte, sobre todo en la segunda semana, como también que, al terminar, debe hacerse lo posible para seguir una rutina saludable a la hora de escoger alimentos y recetas. De lo contrario, el efecto rebote tiene más probabilidad de aparecer, y lo que es peor, tirar por tierra todo el esfuerzo invertido en perder peso siguiendo este régimen.

Desde nuestra experiencia este tipo de dietas acaban dañando el metabolismo, muchas veces seriamente, de tal forma que la persona que vuelve a reintroducir su alimentación normal engorda más.

Ejemplo de menú de dieta de la manzana

Como hemos explicado previamente, para poder dar un buen ejemplo de menú de dieta de la manzana hay que explicar un plan de comidas que se prolonga durante dos semanas. La primera de ellas se centra en seguir la dieta de la forma más radical posible, teniendo a esta fruta como el centro de cualquier clase de comida. La segunda, no obstante, es mucho más flexible, ya que su finalidad es hacer que volvamos a la rutina con normalidad para prevenir cualquier rebote.

Primera semana

A lo largo de la primera semana, se tiene que seguir un plan gradual en cuanto a cantidades. El primer día es el que más se ingiere, haciendo que, a través del desayuno, el almuerzo y la cena, se coman un total de 1,5 kilogramos de manzanas. Se debe hacer lentamente, para que la sensación de estar saciado acabe llegando y para que el hambre no atormente. Es lo único que se debe comer, aunque se puede y se debe añadir agua, o alguna taza de café o té.

En los dos días siguientes, se tiene que bajar un peldaño en cuanto a cantidades. Para desayunar, no es mala idea tomar dos manzanas, mientras que el resto de comidas ha de limitarse a una manzana por cada una de ellas. A la noche, no obstante, se puede acompañar con una porción de ensalada que solo se aliñe con aceite y vinagre.

Del cuarto día en adelante es cuando la cosa se pone más seria. En estos días se debe consumir solo una pieza de manzana en el desayuno, en la comida y en la cena. Solo en uno de los tres se puede cambiar el desayuno por una tortilla de dos huevos; pero nada más. En la cena, además, también se puede introducir un poco de brócoli cocido con una pechuga de pollo a la plancha, o el mismo pollo con arroz cocido.

Segunda semana

Esta semana es la que se dedica a volver a la rutina. Aunque hay algunos días que se centran en tomar manzanas como comida principal, hay dos que se dedican única y exclusivamente a desintoxicarse (martes y jueves), o lo que es lo mismo, a seguir una alimentación completamente normal.

Ya en el primer día se ven las diferencias. El desayuno puede ser una pieza de fruta con una taza de leche acompañada de cereales, el almuerzo dos huevos duros y otra manzana y la cena un mixto de verduras con otra pieza de manzana.

Durante el tercer día, el plan es similar. A la hora de almorzar puedes acompañar tu manzana con una tortilla de queso y un poco de ensalada, y a la cena se le pueden añadir 50 gramos de arroz además de lo indicado para el primer día. El último día se puede repetir cualquier de estos dos indicados.

Nuestro consejo: Si necesitas perder peso ponte en buenas manos y huye de este tipo de dietas que sólo te dañan el metabolismo y te acaban generando más ansiedad al limitar tanto los alimentos permitidos.

A priori deberás llevar una dieta hipocalórica bien pautada, una vez alcanzado un peso deseable te estableceríamos una normodieta donde el paciente puede disfrutar de manera más flexible y saludable de un buen estilo de vida.

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