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Dieta Alcalina: qué es, claves, alimentos y menús

dieta alcalina

¿Es recomendable o sólo cuestión de medicina alternativa? ¿Es recomendable seguirla todos los días?

La dieta alcalina, también conocida como dieta del pH no es una dieta cuyos beneficios a largo plazo estén avalados por la comunidad científica y forma parte de la creencia de que ciertos alimentos pueden afectar a la acidez y el PH de los fluidos corporales, incluida la orina o la sangre, y por ello la alimentación puede ser usada para tratar o prevenir enfermedades.

Es una dieta que se apoya en la teoría de que los ácidos afectan a nuestra facilidad para contraer enfermedades. Al consumir un alimento, este deja un resto que puede ser ceniza ácida o ceniza alcalina. Si las cantidades ácidas de estos restos son elevadas, afectan a los niveles de pH en el organismo, provocando una mayor vulnerabilidad a las enfermedades e inflamación.

Así, lo que la dieta alcalina establece es la preferencia en el consumo de alimentos con un alto valor alcalino, se estima que entorno a 7,4 de ph sería el nivel de alcalinidad adecuado. La alimentación es uno de los factores que pueden afectar a los niveles de PH a través de los alimentos alcalinos o ácidos.

Un concepto que todavía no ha sido avalado por la ciencia y la mayor parte de los profesionales sanitarios no la respaldamos al 100% en la alimentación equilibrada de una persona saludable.

Claves de la dieta alcalina

Teniendo ya claro cuál es el concepto de la dieta alcalina, es fácil prever cuáles son sus claves y los beneficios prometidos por la dieta alcalina que incluyen perder peso, aumentar los niveles de energía, evitar enfermedades auto-inmunes, mejorar la salud ósea o aumentar la longevidad.

La premisa principal de esta alimentación es que el 80% de los alimentos ingeridos sean alcalinizantes, esto es, alimentos ricos en calcio, magnesio, potasio, zinc o manganeso.

Las frutas, hortalizas y las verduras frescas son los componentes esenciales de este tipo de dieta, (brocoli, espárragos trigueros, calabacín, patatas, aguacate, limón o tomate) ya que son las que suelen tener menores niveles de acidez (aunque depende, por ejemplo, del tipo de fruta).

Entre los alimentos con un PH neutro están los frutos secos y semillas así como de todo tipo de legumbres (garbanzos, lentejas, alubias o soja). Según la dieta alcalina no deben suponer más de un 20% de la comida ingerida.

Alimentos acidificantes

Son los que contienen azufre, hierro, fósforo, yodo y cloro. Según esta dieta los alimentos que los contengan deben consumirse muy poco para que el PH de la sangre se mantenga en niveles adecuados.

Por ello, deberán limitarse el consumo de carne de cerdo y ternera, marisco, lácteos, huevos, alcohol, chocolate, azúcar… En definitiva, un conjunto de alimentos que son de lo más habitual en las dietas tradicionales y que, según los principios de la dieta alcalina, son propensos a reducir nuestro pH y a que podamos sufrir enfermedades como el cáncer o la osteoporosis con mayor facilidad (la ciencia no lo respalda).

Alimentos alcalinizantes 80% de la dieta

Con los niveles más altos de pH, los alimentos alcalinizantes son los que pueblan la mayoría de esta dieta. Son verduras, hortalizas e incluso alguna que otra fruta que se pueden combinar de miles de formas diferentes para construir un buen menú.

Limones, pomelos, pepinos, espinacas, lechugas, tomates, pimientos, berenjenas, ajos, zanahorias, guisantes, lentejas, aceite de oliva, rábanos, alcachofas, calabacines y mucho más forman parte de esta lista. Las opciones no son pocas, lo que garantiza que haya mucho entre lo que escoger a la hora de pensar en qué comer.

¿Funciona realmente?

Hay un gran conflicto entre diferentes expertos en torno a la dieta alcalina. Según varios estudios, no hay pruebas científicas de que la alimentación pueda influir en el pH de un cuerpo saludable, ya que es algo que varía mucho incluso dentro de nuestro propio cuerpo, en los diferentes órganos.

Además de eso, varios de los alimentos no recomendados han demostrado tener un alto valor nutricional, esencial para el buen mantenimiento de la salud. Carne, pescado, lácteos o huevos quedan fuera de lo recomendado en esta dieta, a pesar de que ha quedado más que demostrado lo beneficiosos y necesarios que son para el organismo.

La dieta alcalina puede ayudar a perder peso, y tiene ciertos beneficios en cuanto al recomendar el consumo de frutas, verduras y hortalizas así como huir de los procesados pero aunque ha sido seguida por los practicantes de medicinas alternativas no la recomendamos ya que es contraria a la comprensión moderna de la fisiología humana.

Nutrientes esenciales en una dieta alcalina

Los nutrientes esenciales en una dieta alcalina son los mismos que los de una dieta saludable, aunque uno de los elementos que cuentan con menor presencia son las proteínas.

Los hidratos de carbono complejos, las proteínas de origen vegetal y muy pocas de origen animal, las grasas (pocas, por la presencia de ácidos), las vitaminas y los minerales son los componentes que encontramos en todos y cada uno de los alimentos que dan forma a esta dieta.

Todos ellos tienen un papel esencial en la alimentación y deben estar presentes. Es cierto que esta dieta hace algunas restricciones que pueden resultar poco aconsejables, como la ausencia de carnes y pescados.

Por eso mismo, lo más aconsejable es contactar con un nutricionista especializado antes de lanzarse a seguirla, ya que este puede aconsejar o desaconsejar los pasos a seguir para llevarla a cabo. Como hemos mencionado antes, es una rutina alimenticia que no se aconseja a una persona sana.

Ejemplos de dieta alcalina

Los ejemplos de dieta alcalina que vamos a dar a continuación sirven para elaborar varios menús semanales escogiendo y combinando las diferentes opciones que dejamos con cada comida diaria. Es importante anotar, antes de seguir, que una de las piezas clave de esta dieta es tomar agua con limón media hora antes del desayuno -tal y como hace Isabel Preysler- (nosotros creemos que daño no te va a hacer pero tampoco un especial beneficio).

Ahora sí, aquí tienes ejemplos de menús con esta dieta:

Desayuno

  • Tostada con tofu + zumo de hortalizas + infusión.
  • Tostada con humus + zumo de naranja y zanahoria + té.
  • Tostada de pan integral con pechuga de pavo + infusión de manzanilla.

Almuerzo

  • Frutas combinadas con sésamo espolvoreado.
  • 1 pieza de fruta + infusión.

Comida

  • Pasta integral con pescado + manzanilla.
  • Sopa de garbanzos + manzanilla.
  • Arroz integral con salteado de verduras de la huerta + infusión.
  • Lentejas con arroz integral + té blanco.

Merienda

  • 1 pieza de fruta.
  • Anacardos.
  • Zumo de fruta.
  • Batido de leche de almendras con fresas o plátano.

Cena

  • Caldo de pollo con arroz integral + tila.
  • Verduras hervidas.
  • Crema de calabaza + infusión.
  • Caldo de verdura con fideos.

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