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¿Qué comer en el trabajo?

comer trabajo

La mayoría de personas como fuera de casa todos los días. Comer en el trabajo muchas veces es una necesidad y hay una gran cantidad de personas que llevan la comida de casa en un tupper. Comiendo así, a veces se hace difícil llevar una alimentación saludable. En este artículo te daremos unos consejos para conseguirlo.

Los horarios de trabajo, traslados entre casa y oficina, y demás rutinas hacen que el tiempo disponible sea muy restringido, por lo que muchos recurren a lo primero que está al alcance para comer y seguir trabajando, sin preocuparse por si lo que están comiendo es bueno para su salud.

Esto no solo puede hacer que la salud se ponga en riesgo al subir de peso y consumir alimentos que no son precisamente nutritivos, sino que también aminora el rendimiento en el trabajo.

Si quieres mantenerte saludable y libre de enfermedades causadas por una mala alimentación, debes poner atención en lo que comes y dedicarle el tiempo que se requiera para conseguirlo.

Consejos comer de forma saludable en el trabajo

Tener una alimentación saludable en el trabajo no es tan complicado como muchos creen. Es cierto que las circunstancias pueden variar entre personas, pero los siguientes consejos te servirán en cualquier ocasión:

Prepara tu comida en casa

Sé que para muchos suele ser algo muy difícil, dedicar tiempo antes de salir de casa rumbo al trabajo implica levantarse más temprano, o acostarse más tarde si es que se deja hecho desde el día anterior, pero merece mucho la pena.

Lo mejor es preparar comida en grandes cantidades. Hacerlo los fines de semana es una buena manera de aprovechar el tiempo, y no afectar tu rutina en los días de trabajo. Así podrás servirte cada mañana en un tupper y llevarlo al trabajo, o incluso dejar todo listo para solo tomarlo y ya.

De ser posible, prepara comida variada, para que no te aburras de comer lo mismo y desistas al segundo o tercer día.

Puedes hacer menús semanales que incluyan tanto ensaladas como pastas, guisos, y demás. Así podrás balancear incluso las calorías si es necesario. Es importante reemplazar los cereales refinados por los integrales. Tanto en arroz, pasta, pan y similares.

Si haces esto no solo te asegurarás una dieta saludable, sino que también ahorrarás dinero.

Siempre desayuna

Es común pensar sólo en la comida del almuerzo, pero el desayuno se deja sin cubrir como se debe. Muchas personas toman un café acompañado de pan, galletas o algo similar. Esto no es lo correcto, ya que se debe tener un desayuno apropiado, ya sea en casa o llevarlo al trabajo para comer allí.

Saltarse el desayuno no es una opción saludable. No hagas eso, ya que puede causar que comas de más en el almuerzo, y para ese punto hayas trabajado sin los nutrientes necesarios, causando un desbalance en el organismo.

Evitar consumir alimentos vendidos en la calle

Esto va de la mano con el punto anterior, ya que si preparas tu comida en casa evitarás comer en la calle, pero habrá ocasiones en las que puedas ver algo que se apetezca mas que lo que llevas preparado de casa. Trata de no caer en esos antojos.

Si haces esto un día puede que no haya problemas graves, pero si lo vuelves un hábito, sí que arruinarás tu plan de alimentación saludable.

No rompas tu ruina sólo por convivir

Lo sé, parece que todo está en tu contra, pero es una realidad que cuando trabajas en una oficina habrá muchas ocasiones en las que tus compañeros te tratarán de sacar de tu dieta saludable sin malicia.

Te hablo de situaciones en las que alguien celebre un cumpleaños, haya un evento deportivo, quieran charlar de algún tema en particular, y una lista larga de otras opciones que empezarán con un simple “anda, acompáñame a comer”, y que harán que dejes tu comida saludable en la oficina y vayas a comer cualquier cosa fuera.

Tienes que ser fuerte y decir que prefieres quedarte a comer en la oficina, o pedirles que vayan a un sitio donde te permitan llevar tu propia comida.

Prepara tus antojos

Te aseguro que va a suceder, llegará ese momento en el que tendrás antojo de algo salado, dulce o simplemente con un sabor diferente al de la comida que llevaste ese día. Trata siempre de optar por frutas y verduras, como manzanas, peras, plátanos, o verduras como pepinos, zanahorias, y demás similares.

Por esto es recomendable que lleves algún tipo de aperitivo a la cual puedas recurrir en esos casos, y no tener que ir a la máquina de galletas y chocolates, que es lamentablemente lo normal.

Esto mismo te puede servir como postre en cada ocasión. Ya que no debes de cometer el error de “premiarte” con un postre que elimine todo lo saludable de tu alimentación en el día.

Come siempre a la misma hora

Esto es algo que no debería ser complicado, puesto que casi siempre las oficinas destinan una hora fija para que los empleados coman, tanto dentro como fuera de la empresa. Pero en algunos lugares no es así.

En cualquiera de los casos lo mejor es tratar de comer siempre a la misma hora. Esto hace que el metabolismo no pierda su ritmo, el apetito no varíe causando que comas de más, y que no sufras desgastes peligrosos por trabajar sin haber comido al momento debido.

Sé constante

Este es un punto muy importante, ya que para que funcione tiene que ser constante. De nada sirve que tengas una alimentación saludable lunes y martes, y los demás días comas cualquier cosa.

El cambio en tu salud y la forma en la que te sientes, como la energía, vitalidad y ánimo que tengas se verá reflejado legado el punto en el que tu organismo se adapte a la nueva dieta, y se mantendrá de esta forma siempre y cuando no te detengas.

Si aplicas estos consejos podrás asegurarte tener una alimentación saludable cada día, sin necesidad de perder tiempo o gastar de más, incluso, tal y como te lo dije en alguno de los puntos, será motivo de ahorro de dinero. Así que hay beneficios en todos los aspectos.

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