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Antioxidantes: qué son, beneficios y cómo tomar

antioxidantes

Es muy importante tener una alimentación sana y variada, que aporte una gran diversidad de nutrientes al organismo para conseguir que esté funcione de la mejor forma posible. Comer es muy importante para la salud porque, entre otras cosas, sirve para que nuestro cuerpo reciba ciertas sustancias que le son fundamentales para llevar a cabo muchas de las tareas que hace constantemente.

De todas esas sustancias externas, unas de las más importantes son los antioxidantes. Muchos nutrientes diferentes entran dentro de este grupo y, aunque hay algunos que sí se generan en nuestro interior, otros muchos proceden única y exclusivamente a través de la alimentación.

Puede que no parezcan algo excesivamente importante; pero, si te decimos que los antioxidantes son responsables, entre otras cosas, de evitar que aparezca el cáncer o de retrasar el envejecimiento, la cosa cambia, ¿verdad? Vamos a explicarte qué son, qué beneficios aportan al organismo y, sobre todo, cómo puedes tomar antioxidantes.

Todo lo que necesitas saber sobre esta sustancia, detallado a continuación.

Qué son los antioxidantes

Desde un punto de vista químico, los antioxidantes son unos compuestos sintetizados por plantas en diferentes partes de su estructura, es decir, en las hojas, las ramas, las raíces, sus frutos y demás, que se caracterizan por la unión de grupos hidroxilos a través de anillos bencénicos.

Son unos agentes naturales que resultan vitales para el organismo, ya que reducen el efecto del estrés oxidativo. Y puede parecer que no es algo demasiado importante, pero este mismo estrés es el que hace que aparezcan enfermedades como el cáncer, debilitaciones del sistema inmunológico o cualquier proceso neurodegenerativo.

Dentro de esta categoría de agentes encontramos desde vitaminas hasta minerales, todo un amplio abanico de sustancias fitoquímicas que hay en alimentos que se caracterizan por combatir a los radicales libres, sustancias nocivas que reaccionan con determinados componentes celulares oxidándolos. Esta oxidación, el estrés del que hablábamos antes, es la que hace que las funciones y la estabilidad de varios grupos celulares peligre, degenerando en la aparición de enfermedades como las que hemos mencionado antes.

Qué tipos de antioxidantes hay

Todo esto está muy bien, pero, antes de seguir, es conveniente indicar también que no hay un solo tipo de antioxidante. Existen diferentes categorías, divididas principalmente entre endógenos, antioxidantes fabricados por las células, y exógenos, los que proceden de alimentos o suplementos.

Vamos a centrarnos en esta última división, la de exógenos, para ver cuáles son los compuestos que más se caracterizan por su labor frente a la oxidación en nuestro organismo:

  • Betacarotenos: esta sustancia es la precursora de la vitamina A. Debe estar presente en nuestra dieta, puesto que su déficit puede suponer la aparición de ceguera nocturna, sequedad en los ojos y una debilitación del sistema inmunológico, entre otras cosas.
  • Flavonoides: los flavonoides son conocidos por ser el pigmento natural de frutas y verduras. En nuestro organismo, son los que se encargan de proteger frente a la contaminación ambiental, los rayos UV y los componentes nocivos que entran a través de la alimentación.
  • Vitamina C: también conocida como ácido ascórbico, la vitamina C se encarga de que no aparezcan enfermedades como el escorbuto; pero, por encima de todo eso, su papel más importante es el de potenciar la labor de otros antioxidantes frente a los radicales libres.
  • Vitamina E: el mayor protector de las moléculas lipídicas en las membranas celulares. La falta de vitamina E lleva a la mala absorción de grasas y a la aparición de enfermedades de hígado, dado que es una de las claves del transporte de lípidos en el interior de nuestro organismo.

Si ahora nos centramos en los antioxidantes endógenos, dentro de esta categoría encontramos el ácido tióctico, que favorece el rejuvenecimiento celular al obtener energía de la glucosa; la coenzima Q10, crucial en la respiración aeróbica; y la glutatión.

Beneficios de los antioxidantes

Aunque ya hemos visto que son algo esencial ya no solo para evitar que la oxidación provoque un envejecimiento prematuro, sino también para evitar la aparición de muchas enfermedades, vamos a dedicar este apartado a ver cuáles son los beneficios de los antioxidantes.

Introducirlos a través de la dieta es realmente importante, como también facilitar la generación de aquellos que nuestro propio organismo fabrica a través de sus diferentes procesos. Sea como fuere, a continuación vas a ver todo lo que pueden hacer por ti y, sobre todo, por tu buena salud:

Protección frente a enfermedades cardiovasculares

Siempre se ha dicho que es muy importante mantener una dieta en la que los vegetales y las frutas abunden, y no es solo por sus nutrientes y minerales, sino también por su alta carga de antioxidantes. Tanto los presentes en estos alimentos, como los que hay en las uvas y el vino tinto hacen que las enfermedades del corazón se alejen de tu cuerpo.

Arritmias cardíacas, disminución de la placa arterial, control de la presión en las arterias… Estas son algunas de las consecuencias de introducir las cantidades adecuadas de antioxidantes en el organismo. ¿Entiendes ahora por qué dicen que es tan bueno tomar una copa de vino de vez en cuando?

Retraso del envejecimiento

Uno de los principales efectos de los radicales libres, la consecuencia del robo de electrones que hacen a nivel molecular, es el envejecimiento celular. Con el paso de los años, este efecto se acentúa, agravando los síntomas del envejecimiento. No obstante, los antioxidantes frenan todo eso.

El buen mantenimiento de la piel, la inexistencia de arrugas y, lo que es más importante, el mantenimiento de las funciones cerebrales a pleno rendimiento son algunas de las cosas que se consiguen con los antioxidantes que se obtienen de alimentos como los arándanos o las espinacas.

Refuerzo del sistema inmunológico

Aquí tenemos que hablar de dos vitaminas en concreto, ya que son las grandes responsables de la fortaleza del sistema inmunológico. Tanto la vitamina A que proviene de los betacarotenos, como la vitamina C, se encargan de hacer que nuestras defensas se mantengan siempre funcionando con total contundencia.

De este modo, el riesgo de sufrir alguna enfermedad generada por alguna infección o virus es mucho menor. Estarás sano durante más tiempo.

Prevención del cáncer

Desde frenar el crecimiento de los tumores a evitar directamente la aparición de diferentes tipos de cáncer. La luteína, los betacarotenos y el selenio son antioxidantes que siempre han estado vinculados a la prevención de esta peligrosa enfermedad que tanto ha aparecido en el siglo XXI.

Refuerzan las defensas, a la vez que hacen que el riesgo de sufrir cáncer de próstata, entre otros, sea mucho menor.

Cómo tomar antioxidantes

Aunque es cierto que una forma bastante eficaz de tomar antioxidantes es a través de diferentes suplementos que hay en el mercado en forma de cápsulas, el mejor método a seguir es tan sencillo como seguir una alimentación sana; pero, sobre todo, que contenga los alimentos más ricos en esta sustancia.

Si quieres saber cómo tomar antioxidantes en buenas cantidades, tan solo necesitas incorporar los siguientes alimentos a tu dieta con cierta asiduidad:

Alcachofas

Ricas en vitaminas B1, E y B3, así como en hidratos de carbono y agua, las alcachofas son de las hortalizas que contienen más calcio, fósforo y magnesio. No solo son buenas para otorgar antioxidantes como esa vitamina E, tan bien son ricas en nutrientes y altamente saludables.

Arándanos

Con un contenido en azúcar bastante bajo, los arándanos son una de las frutas que más antioxidantes contienen, y que más potencia el efecto de este componente. Ideales para prevenir enfermedades de corazón, son capaces de retardar considerablemente los síntomas del envejecimiento.

Chocolate

Antes de que te lances a comprar tabletas de chocolate, debes saber que el realmente bueno es el amargo, el que se acerca al mayor grado de pureza. Se sabe que contiene elementos que ayudan a controlar la presión arterial, siempre y cuando se tome con moderación, como también que es una genial fuente de antioxidantes.

Patatas

Hechas al horno o hervidas, las patatas tienen muchos compuestos fenólicos y son altamente nutritivas. Se asocian a un aporte calórico elevado, pero eso es porque se suelen consumir fritas, cosa que empeora su calidad nutritiva. 

Zanahorias

Las zanahorias son la fuente de betacarotenos por excelencia, cosa que provoca un buen índice de vitamina A en el cuerpo. Suma a eso su bajo nivel en calorías y tienes, junto a su riqueza mineral, un alimento perfecto para tu dieta y para tener una buena inyección de antioxidantes exógenos.

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