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Las claves de una alimentación saludable

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Los dilatados horarios de trabajo, el ajetreado día a día y la comodidad de las comidas precocinadas son varias de las razones por las que nos acostumbramos a seguir dietas que no son del todo recomendables. Comemos “lo que pillamos”, y eso se traduce en un desequilibrio de nutrientes que acaba provocando problemas de salud.

No es una afirmación alarmista, es una realidad. La mejor forma de garantizar el estar en buena forma y gozar de buena salud es siguiendo una alimentación saludable, variable y equilibrada e incorporando varios hábitos tanto alimenticios como de estilo de vida, todo ellos controlado por un buen nutricionista profesional de confianza.

Hacerlo, en realidad, es cuestión de crear ciertas rutinas y anclas mentales. Tan solo hay que asegurarse de seguir una serie de hábitos que vamos a explicar aquí.

¿Qué hábitos debo seguir para tener una dieta sana?

Aprender a alimentarte de forma saludable y mantenerlo en todas las etapas de la vida es lo mejor que puedes hacer para cuidarte. Debes tener en tu mente que aproximadamente la mitad del plato debe estar formado por verduras y hortalizas, un cuarto del plato de proteínas y otro cuarto del plato de hidratos de carbono. Además para asimilar mejor las vitaminas liposolubles de las verduras deberás añadir una fuente de grasa, como por ejemplo una cucharada de aceite de oliva virgen extra, ingrediente estrella de la dieta mediterránea.

Elegir bien la comida en nuestro día a día es fundamental si se quiere tener una alimentación saludable. La dieta es sólo una parte de una vida saludable, también hay otros hábitos que suman calidad de vida, como pasear, disfrutar de los amigos, ver una película, escuchar música, darse una ducha o dormir bien.

La pirámide alimenticia nos da una imagen de cuáles son los alimentos que deben consumirse ocasionalmente como dulces, caramelos, pasteles, mantequilla, embutidos y carnes rojas, entre otros.

Para comer a diario, se recomiendan huevos, pescado, pollo, lácteos, fruta, verduras, hortalizas y legumbres. Alternar entre unos y otros para elaborar todo tipo de platos es la mejor forma de asegurarse de seguir una dieta saludable. Aunque, como decíamos antes, no es lo único que hay que hacer para tener una buena salud.

Dependerá de los hábitos de cada persona pero en ocasiones es de ayuda repartir entre 3 a 6 comidas diarias, intentando mantener horarios regulares. No se puede olvidar que hay que masticar los alimentos bien y que siempre es mejor cocinar siguiendo métodos sencillos como hornear o preparar al vapor o a la plancha.

La sal se deberá usar con moderación, en exceso no es buena amiga de la dieta sana, aunque es necesaria utilizarla en muchos platos para disfrutar de mejores sabores.

Asimismo, también es importante mantenerse bien hidratado bebiendo agua o infusiones a lo largo del día y, por supuesto, realizar ejercicio físico o mantenerse activo a diario, aunque sea de forma moderada.

Beneficios de una alimentación saludable

Evidentemente, seguir una alimentación saludable provoca unos indudables beneficios sobre todo el organismo. Hay que partir de la idea de que lo primero que consigue es que se tenga una buena salud, pero, sobre todo, hay que hablar de esas puntualidades que se logran solo si se siguen los hábitos que hemos especificado anteriormente.

Dado que es algo que choca por completo con las dietas no recomendables, se evita que aparezcan casos de obesidad y, por tanto, se disminuyan los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares a través de una reducción de los niveles de colesterol “malo” (LDL).

Además de esto, al gozar de una buena disposición de nutrientes, todas las funciones cerebrales, incluida la memoria, desarrollan su actividad con total normalidad, e incluso pueden verse potenciadas. Por otra parte, los niveles de energía siempre están en sus niveles más óptimos para poder realizar cualquier tarea diaria con normalidad. Se previene la aparición de fatiga.

Son muchos los beneficios que se consiguen al seguir una dieta de este tipo. Nos dejamos en el tintero otros muchos, como la regulación de la presión arterial, el fortalecimiento de los huesos o incluso la mejora general del sistema inmunológico, entre otros tantos más; pero todo esto sirve para dejar completamente claro que hablamos de un hábito que debe seguirse.

Hay que concienciarse sobre la importancia de seguir una alimentación saludable, porque te ayudará a mantener un cuerpo sano y fuerte.

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