Ideas para hacer menús deliciosos y equilibrados

Somos lo que comemos y, por tanto, nuestras recetas deben ser, además de sabrosas y agradables a la vista, sanas y nutritivas.

Sólo hacen falta ideas originales y prácticas para componer menús deliciosos, pero a la vez, pautas para hacerlos con un perfil nutricional más equilibrado.

Rico y bueno pueden ir de la mano en una cocina sana tradicional. Se trata de meterse en la cocina en modo aprendizaje, intentando conciliar los sabores agradables de las recetas tradicionales o innovadoras con los valores nutricionales que deben de tener, no hay que olvidarlo, el plato. Es decir, que no sólo deben satisfacer el paladar, sino que también tienen que cubrir las necesidades energéticas y nutritivas de nuestro cuerpo.

Por eso las recetas que elaboremos deben de estar basados en dos pilares básicos: que los alimentos sean de calidad y la higiene sea una máxima en la cocina.

La buena cocina depende, en primer lugar, de la elección de unos buenos ingredientes. De su calidad va a depender el sabor y la textura del plato y también su valor nutricional.

Consejos y técnicas culinarias para cocinar vegetales

Las verduras y las hortalizas son los alimentos más saludables de los que disponemos en la cocina. Son una fuente de agua, fibra, antioxidantes (ver referencia), vitaminas y minerales, por lo que son indispensables en una alimentación equilibrada.

De todos es conocida la pauta de comer 5 frutas o verduras todos los días, sin embargo, la mayoría de nosotros no llegamos ni siquiera al 50% de la ingesta recomendada.

La razón, en la mayoría de los casos, es que su sabor y su textura no son muy populares, en especial en el caso de los niños y adolescentes.

En nuestra mano queda el poder transformar en platos apetitosos, los alimentos que menos gustan a nuestra familia.

Para ello, habrá que usar la imaginación, evitar la monotonía y preparar unos platos más apetecibles con buena presentación y originalidad.

Hay muchas maneras de presentar las verduras: enteras, en puré, en crema, en pistos, como guarnición, en acompañamiento a otros ingredientes, en pasteles, brochetas… no hay porque limitarse a servir siempre el mismo tipo.

Cuando cocinamos las verduras y hortalizas cambian su sabor y su consistencia, además son más fáciles de masticar y de digerir, por lo que seria una buena manera de empezar a consumirlas. Si es cierto que puede producirse una pérdida de nutrientes, sobre todo si se cuecen ya que se pasan al agua de cocinado, pero con unos consejos prácticos podemos reducir la pérdida considerablemente.

Conocer las mejores técnicas culinarias para cocinar las verduras y hortalizas es elemental para hacerlos en su punto justo.

Todo dependerá del estado de los vegetales: frescos, congelados, en conserva, encurtidos, desecados...

A la hora de cocinarlas, en primer lugar debemos de lavarlas de manera meticulosa. Si hay que pelarlas o cortarlas lo haremos justo en el momento de su elaboración o consumo, para evitar que empiecen a pardear. Para ello necesitaremos utensilios de cocina básicos, sartenes, batería de cocina, o un Wok asiático (recetas especiales aquí).

Cómo desintoxicarse de adentro hacia afuera

Una vez cada dos meses aproximadamente, nuestro cuerpo nos pide un reinicio de sistema, o lo que es lo mismo, un parón para deshacerse de todas las toxinas que tenemos acumuladas en nuestro organismo.

Los excesos diarios, las palomitas de maíz en el cine, los cócteles del viernes noche, las grasas en los restaurantes...nuestro organismo grita por deshacerse de todos esos productos químicos que hemos puesto en nuestro cuerpo.

Cuando se produce esta llamada de atención es recomendable hacer una limpieza, siempre con la supervisión y las pautas de un médico o un nutricionísta, que es la mejor manera de limpiar nuestro organismo sin perjudicarnos en el intento.

Esto lo podemos hacer de varias maneras, desde estar todo un día a base de zumos o batidos, hasta comer alimentos crudos, sin ningún tipo de cocción. Hay varias maneras fáciles de llevar a cabo para poner a punto nuestro cuerpo en un momento de necesidad.

Comer alimentos orgánicos, crudos, sin procesar por unos días nos permitirá eliminar toxinas y demás desechos poco saludables que tenemos en el cuerpo. También es una buena manera de dar a nuestro sistema más fibra y nutrientes ¡doble bonificación!

Para empezar, prepárate un smoothie verde. Son muy fáciles de hacer, tan solo necesitamos un robot de cocina que nos ayude a licuar todos los ingredientes. Es una buena idea tener siempre un robot de cocina en casa ya que van a poder hacer estás tareas tediosas por nosotros en muy poco tiempo, y si encima de tener que comernos algo que no nos apetece tenemos que gastar un montón de tiempo y energía en hacerlo, nos vamos a desanimar más fácilmente. Si dudas entre qué robot de cocina es mejor, esta web orienta muy bien sobre qué modelo elegir.

Mientras que un gran batido puede ser tan abundante que se convierta en una comida completa (por ejemplo en el desayuno), un batido de menor tamaño es la comida perfecta para merendar. Asegúrate de incluir una hoja verde como la espinaca o la col rizada, las semillas de chía, limón y manzana o piña. Y ... ¡voilá! Un súper smoothie desintoxicante.

Porque desayunar es tan importante

¿Te has saltado el desayuno esta mañana? Si es así, no eres el único. Entre el 10 y el 30 por ciento de personas salen de su casa por la mañana con un vacio en el estómago porque no han probado bocado. Este hábito empeora con la edad y es más frecuente en las mujeres.

Saltarse el desayuno se ha convertido en una tendencia cada vez más extendida, pero desayunar, nutricionalmente hablando, es una de las principales comidas que debemos hacer al cabo del día.

¿Por qué debemos desayunar correctamente? Comenzar el día con una comida que incluya granos sin procesar o mínimamente procesados (avena, muesli, quinoa...) y proteínas (yogur griego, huevos...) ayuda a mejorar la salud en general y nos ayudará en la pérdida de peso.

Esto es debido a que desayunar hace que nuestro organismo metabolice mejor la comida a través de un fenómeno conocido como "El efecto de la segunda comida". Este describe un cambio bioquímico que se produce en tu cuerpo como resultado de comer el desayuno que conduce a un mejor control del azúcar en la sangre después de comer.

Comer un desayuno saludable se ha relacionado con varios beneficios. Según varios estudios, es importante comer el desayuno, ya que mejora los niveles de concentración, aumenta la memoria a corto plazo, levanta el estado de ánimo y ayuda a combatir el estrés.

Si el desayuno tiene una combinación adecuada de fibra y carbohidratos, nos ayudará a mantener a raya el cansancio durante todo el día. Desayunar alimentos saludables también tienen beneficios a largo plazo. Las personas que desayunan regularmente tienen un menor riesgo de obesidad, diabetes, enfermedades del corazón e hipertensión. Los niños que comen desayunos adecuados todos los días, se ha demostrado que tienen mejores calificaciones que aquellos que se saltan esta importante comida.

Todo esto no sucede cuando nos saltamos la comida de la mañana. Pero simplemente comer el desayuno no es suficiente.